Hoy quiero compartir algo contigo, desde el dolor y la alegría que también he sentido y siento, desde mi propio aprendizaje.

Puede que, a veces, el camino no sea fácil, y en lugar de andar por senderos llanos y apacibles tengamos que caminar por repechos o subir cuestas o montañas…

Nos duele más cuando quienes tienen esos obstáculos son nuestros hijos e hijas, y nos agotamos el doble, por ellos y por nosotras.

Por eso quiero compartir esto contigo, por si estás en ese momento de sufrimiento.

Algo que me consuela es que las dificultades nos hacen más fuertes, y esa fortaleza es un aprendizaje que nos ayuda para afrontar otros retos y vivencias en nuestra vida.

Y en eso mi pequeño gran campeón de 11 años ya tiene mucho aprendido.

He tardado en darme cuenta que ese es mi mayor deseo y mi mayor alegría. Porque, a pesar de todos los obstáculos, no se detiene. Y así quiero que siga siendo.

Como madre es lo que pido para mis hijos, que no les detenga nunca nada, que sigan su camino, que continúen a pesar de los obstáculos… y siendo ellos mismos.
Siempre siendo ellos mismos.

Si estás ahí, en ese punto en el que el cansancio hace mella y el repecho empieza a sentirse una montaña… Comparto este momento en forma de foto, que lo dice todo.

Es de hace dos semanas.

Tu peque también tiene mucho aprendido, y sigue aprendiendo, aunque a veces no sea fácil.

Y si hay algo que sientes que no va bien… busca otras valoraciones. Este ha sido mi mayor aprendizaje a lo largo de estos 11 años.

Confía en tu instinto.

Y si en algo te puedo ayudar, aquí me tienes.

Te envío un abrazo enorme y mucha fuerza.

Al final, todo merece el esfuerzo.

Aquí tienes un precioso vídeo compartiendo esta reflexión, si tienes dos minutos te recomiendo que lo veas 🙂

Feliz día y feliz vida 🙏
Seguimos caminando 👣❤

Con cariño,
Tere