En este post comparto una parte importantísima del Método Ponseti.
Y aunque cada niño es un mundo y cada pie también, hay algo que es invariable en el proceso de corrección: el uso de la férula de abducción.

Sigue habiendo mucho desconocimiento respecto al número de horas que tiene que utilizar la férula un bebé.

De hecho, mi propio hijo la utilizó 23 horas al día durante su primer año. Y no, eso no es lo que indica el protocolo, ni ahora ni nunca.

El Método Ponseti está estudiado hasta llegar a un equilibrio entre evitar un retroceso del pie y favorecer el desarrollo óptimo del bebé.

Los tiempos estipulados no son casualidad. Son el resultado de mucho estudio e investigación.

Como madre me duele y me enfada cuando se pone de ejemplo a padres que no siguen las pautas. Me enfada porque la mayoría sí las seguimos. Seguimos las pautas que nos indican los médicos que tratan a nuestros hijos.

Y por eso precisamente necesitamos información, para poder decidir conscientemente. Para estar en alerta o, simplemente, hacer caso de nuestro instinto cuando vemos que algo no está bien. Para empoderarnos.

Gracias a @fundacionponseti.ey y @martavinyals por la información que comparten, hace unas semanas compartí en mi cuenta de Instagram la información que me hubiera gustado tener en su momento: el protocolo de uso de la férula de abducción.

Este protocolo es el que paso a detallar a continuación:

PROTOCOLO FÉRULA DE ABDUCCIÓN

USO DE LA FÉRULA 23 HORAS AL DÍA

Durante los tres primeros meses el bebé deberá utilizar la férula durante 23 horas al día. Es decir, durante todo el día excepto para el baño, cambios de ropa, etc.

Al principio puede costar un poquito la adaptación del bebé (y los padres) al uso de la férula.

Los primeros días es normal que el talón no baje del todo, irá bajando poco a poco. Y eso es algo importante que ir vigilando para asegurarnos que el pie está correctamente colocado.

18 HORAS AL DÍA

Pasados los tres primeros meses de uso completo de la férula, si todo va bien, el especialista nos indicará la reducción de uso a 18 horas al día durante los siguientes dos meses.

Es importante que sean 18 horas y no menos (ni más), para mantener ese equilibrio entre facilitar el desarrollo de nuestro bebé y, a la vez, evitar la recidiva.

16 HORAS AL DÍA

Transcurridos cinco meses desde el inicio de uso de la férula, una vez el especialista revisa los pies y comprueba que todo va bien, prescribirá una nueva reducción de uso, esta vez a 16 horas al día.

Las horas de uso siempre deben primar las horas de sueño (nocturno y diurno) para facilitar el desarrollo del bebé.

Esta etapa dura otros dos meses, si todo va bien.

14 HORAS AL DÍA

La cuarta etapa de uso de férula es de 14 horas al día durante otros dos meses. Llegamos a esta etapa siete meses después de iniciar el uso de la férula de abducción.

Ya todo es mucho más fácil porque durante prácticamente todo el día el bebé tiene libertad de movimientos y está acostumbrado al uso de la férula.

Otra cosa es que ahora sea un poco más difícil poner la férula a nuestro peque porque se resista a tener los pies «atados».

12 HORAS AL DÍA

Y ahora sí, si todo va bien, el bebé pasará a utilizar la férula de abducción sólo para dormir durante 12 horas al día (noche y siestas).

Esta es la etapa más larga, pero igual de importante. De hecho, nuestro peque deberá utilizar la férula de abducción durante 12 horas al día hasta mínimo los 4 o 5 años de edad.

Esto es muy importante para reducir al mínimo el riesgo de recidiva.

La recidiva no aparece inmediatamente, suele aparecer al año de dejar de utilizar la férula de abducción.

Por eso es muy importante utilizar la férula hasta los 4 o 5 años (y cada vez más los especialistas alargan hasta los 5 años), porque el pie zambo tiene memoria y se ha estudiado que es hasta esa edad donde se minimiza el riesgo de un retroceso.

No importa qué bien estén los pies de tu peque… Precisamente para continuar así de bien es necesario continuar con la férula.

Sé que este post será de mucha ayuda, y vuelvo a agradecer la colaboración de la Dra. Anna Ey y la Dra. Marta Vinyals por toda la información que proporcionan para visibilizar el Método Ponseti y que nuestros peques tengan correcciones maravillosas 🙂

¿Conocías esta información? ¿Qué pautas te han dado para tu peque? Me encantará leer testimonios y estos ayudan a muchas otras personas cuando lean este post.

Feliz día y feliz vida,