En este post voy a explicar cómo funciona el sistema sanitario español y las diferencias que puedes encontrar. Porque aquí, aunque estamos todos en un mismo país, no somos todos iguales. Depende de la gestión que cada gobierno autonómico haga en materia de sanidad.

Y es que cuando nació mi hijo yo estaba convencida de que había una única forma de actuación, unos únicos protocolos, tanto en la administración como en los profesionales de la salud.

Empecé a escribir este blog pensando que esa era la única forma de actuación, sin embargo poco a poco fuisteis llegando familias explicándome vuestros casos, buscando información, pidiéndome referencias… Y ahí se me abrió el mundo, porque hay tantas diferencias entre unos y otros que a veces parece que vivimos en países diferentes y que nos están tratando de cosas diferentes.

Nunca entenderé por qué no se nos informa a todos los pacientes de todo lo que necesitamos saber.

Pero informar con tranquilidad y explicando sabiendo que la gran mayoría somos desconocedores de todo. Porque cuando no sabes, tampoco sabes la información que necesitas.

¿Y a quién corresponde dar esta información?

Pues la verdad es que no lo sé, estaría bien que hubiera alguien responsable de esta labor, pero hoy por hoy, no lo hay (que yo sepa).

Así que tenemos al equipo médico que te atiende, o atiende a tu hijo. Y entendiendo que ellos no puedan perder tanto tiempo en explicar temas burocráticos, ayudas y administración… pues sería de agradecer y casi obligatorio que te informasen del sitio a donde puedes ir para que te informen.

Hay muchísimas ventanas de atención al paciente, pero se pierde la información entre unos y otros, por desconocimiento, por dejadez, por falta de tiempo… Y, en medio, los padres.

Ahí estamos los padres con un recién nacido, preocupados por él, y metidos de lleno en esos primeros meses que no siempre son fáciles.

También está, como siempre, la atención que recibes de la persona que te atiende. Muchas veces esta persona pierde poco tiempo o ninguno en intentar darte la mejor solución, o la mejor información.

Y ahí, en medio de todo eso, no nos da la vida, ni la cabeza para pensar en la cantidad de cosas que sería bueno hacer, o la posibilidad de ayudas, o, simplemente buscar más información.

Si a mí no me hubieran dicho lo importante que era empezar el tratamiento lo antes posible, mi hijo lo habría recibido por lo menos seis meses más tarde. La persona de Atención al Paciente que me atendió ni siquiera se interesó por saber nada de nuestro caso. Tuvo que intervenir el pediatra del hospital donde nació. Gracias a él le pusieron sus primeras escayolas a los 7 días de nacer.

Este es sólo un ejemplo de muchísimos…

Sé de padres que reciben ayudas para la minusvalía, también fisioterapia en Atención Temprana. Pero, sinceramente, a la gran mayoría no le ofrecen nada. A mí tampoco.

Ayudas que incluyen el importe íntegro de la férula de abducción y sus botas, en algunas comunidades autónomas. En otras incluye el total de la férula de abducción que tú elijas (sin importar el importe). Y en la mayoría, sólo cubre una pequeña parte de las botas más sencillas y «clásicas», como son las Dennis-Brown.

Si estás leyendo esto y desconocías estos mínimos derechos que tienes, te recomiendo que te informes. Y si te preguntas por la necesidad de fisioterapia para apoyar el tratamiento de corrección de los pies zambos, te respondo con un rotundo (aunque existen pies que no la necesitan, pero de eso deberás asegurarte con un buen especialista en pie zambo).

He escrito bastante sobre ello a lo largo de los últimos años, en este post te explico cómo fue la primera sesión de mi hijo: Primera sesión de fisioterapia

Existen diferencias importantes entre Comunidades Autónomas, ya que hay comunidades que favorecen las ayudas tanto para los viajes como para los años de tratamiento, férulas y todo lo que necesite el niño… Con una cobertura casi total de los gastos o incluso total.

Otras, apenas cubren nada, y lo poco que cubren lo pagan con más de un año de retraso.

Este es el caso de la mía, en la que a efecto de pago de viaje mi hijo ni siquiera tiene derecho a acompañante, y esa mínima parte que te abonan te la pagan más de un año después.

Y nos la abonan porque para recibir el tratamiento tenemos que desplazarnos a otra provincia.

Sin embargo, la gran mayoría está en un término medio, aunque tratándose de la salud de nuestros hijos y el enorme desembolso al que nos enfrentamos, no sé dónde se puede considerar media o normal.

A veces tengo la sensación de que el tratamiento de unos pies zambos ni se considera algo importante. Supongo que eso es el desonocimiento de lo que implica esta malformación.

¿Qué vida llevaría una persona sin tratar? ¿Qué secuelas tendría? ¿Qué secuelas tienen hoy en día muchas personas con tratamientos no realizados correctamente?

Pero este sería otro debate, que quizás cree otro día.

También existen diferencias entre médicos

Y como en todo, también los protocolos de actuación de los diferentes equipos médicos son diferentes.

Y ahí es donde yo me enfado, porque no lo entiendo.

Así que mi recomendación, estés en la fase que estés, es que te informes de a qué tiene derecho tu hijo en tu Comunidad Autónoma, y lo solicites.

¿Me comentas tu experiencia al respecto? Eso ayudará a muchas personas cuando buscan información 🙂

Feliz día,