Algo que no nos cuentan cuando diagnostican que nuestro bebé tiene pies zambos, es que hay una serie de patologías asociadas que tienen aparición muchas veces junto a los pies equinovaros.

Y aquí no voy a entrar en la espina bífida, que es lo que más nos preocupa a padres y a médicos en el momento de su diagnóstico, antes de quede descartada.

Creo que lo he contado alguna vez, pero en nuestro caso, la detección de los pies zambos fue en la semana 20 de embarazo y sólo necesitaron de una ecografía de revisión a la semana siguiente (esto lo expliqué en el post El principio: el Diagnóstico prenatal).

Pero sé que hay profesionales que solicitan o recomiendan la realización de otras pruebas médicas, como la amniocentésis, para descartar otras afecciones.

En nuestro caso lo revisaron bien y no vieron indicios de nada más.

Lo que no nos comentaron en ningún momento fue la alta probabilidad de que nuestro hijo tuviera displasia de cadera.

Y es que los niños con pies zambos tienen una alta probabilidad de venir acompañados de una displasia de cadera.

¿Qué es la displasia de cadera?

Consiste en un desplazamiento del fémur que hace que quede separado de la pelvis. Existen diferentes grados de displasia, y dependerá de ello el método utilizado para su corrección, y su duración.

Si te interesa saber más, escribí un post hablando de ello en detalle: Displasia de cadera.

A través de diferentes experiencias de padres, he podido saber que hay hospitales en los que tienen activado el protocolo de revisar las caderas de los niños con pies zambos, de forma rutinaria.

En nuestro caso fue la pediatra en su primera revisión la que nos comentó que parecía que tenía las caderas un pelín separadas, que lo comentásemos a su traumatóloga para que lo revisara.

Esta lo revisó, le hicieron una radiografía que confirmó la displasia y el grado.

Valoraron el tiempo, y a los tres meses le hicieron otra radiografía, pero como todavía faltaba un pelín, se alargó el uso de la férula un mes más.

A los cuatro meses se le hizo otra radiografía que confirmó que ya estaban corregidas.

¿Cómo se corrigió la displasia de cadera?

Aunque esto lo expliqué en detalle en el post Displasia de caderate diré que en nuestro caso, al ser leve, la corregimos utilizando una férula para la cadera: el pañal de frejka.

Aunque damos gracias a este aparato (bueno, en realidad a los dos que aparecen en la foto…), te diré que fue un trastorno enorme el día a día con nuestro hijo con tanta férula.

Que lo llevamos con mucho amor y paciencia, sí. Pero que no fue fácil, también.

Pero con lo que nos quedamos de todo ello es que la displasia de cadera se corrigió de una forma fácil.

En los casos más graves hay que intervenir quirúrgicamente, y eso ya es otra historia más compleja, con otro camino muy diferente al que nosotros tuvimos la suerte de recorrer.

¿Sabías la relación existente de la displasia de cadera con el pie zambo? ¿Compartes tu experiencia?

Feliz día,