Hoy comparto contigo una pequeña reflexión desde las estadísticas que reflejan nuestro uno de cada mil, desde nuestros pies preciosos.

1 DE CADA 1000 NIÑOS NACE CON PIES ZAMBOS

Uno de ellos es mi hijo.

A veces vemos datos, números, y se quedan sólo en eso. Pero detrás de estas cifras hay niños y adultos, de verdad, de carne y hueso.

Son realidades. Otras realidades, que si no vivimos se nos olvidan que existen. O, sin querer, miramos hacia otro lado. O no miramos. O comparamos.

Y no entramos en competición de qué realidad es mejor, si esta o aquella.

Cada realidad es distinta, incomparable, porque cada persona somos diferentes e incomparables. Ni mejores, ni peores.

Y esa diferencia es la que tenemos que trabajar, como personas y como sociedad. La diversidad, tan maravillosa y tan dura a la vez. Un gran camino de aprendizaje. Un camino en el que estamos todos, aunque a veces no lo sepamos.

Siento mucho agradecimiento, siempre lo digo, porque mi hijo SÓLO tiene los pies zambos. Pero eso no quiere decir que me encante que los tenga.

Cada uno con sus circunstancias, pero 1 de cada 1000 niños nacen con pies zambos. Y se pueden corregir de una forma relativamente sencilla.

La respuesta a esto la tiene el Método Ponseti.

Y la respuesta a todo la tiene más información, y aprendizaje, y consciencia… Y en ello estoy. Porque cada día, 1 de cada 1000 niños nace con pies zambos.

Gracias a los grandes profesionales que trabajan tanto y tan bien para corregir esta malformación. Muchas veces nos centramos en lo negativo, pero quizás deberíamos enfocarnos más en lo positivo, en las grandes personas que son profesionales y que ayudan, no solo curan. Y que empatizan.

En ello estoy yo… agradeciendo cada vez más la oportunidad que me da la vida poniendo en mi camino personas de las que aprendo y que me ayudan, a mí o a mis hijos, que al final es lo mismo.

¿Y tú qué opinas? ¿Lo compartes aquí? Me interesa mucho tu opinión, tanto si vives la malformación como si no 😊

Feliz día,