Resulta paradójico lo que cambia todo cuando tu niño lleva escayolas, en las fotos que voy publicando puedes ver claramente cómo son las escayolas, así que puedes imaginar que lo primero que cambia (y eso nos dimos cuenta en cuanto se las pusieron) es que necesita más talla para la parte de abajo.

Así que puedes imaginar que en un bebé que ha nacido en invierno es difícil, porque normalmente van con peleles y para que la parte de abajo le vaya bien, la de arriba le tiene que ir grande. Pero así nos fuimos apañando.

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Foto de mi hijo con las escayolas

Otro inconveniente es el tema del baño. No se le puede bañar, así que lo único que puedes hacer es pasarle una esponja por el resto del cuerpo.

El inconveniente más duro es que tu hijo apenas puede mover las piernas, sobretodo al principio, porque el peso de la escayola le puede. Mi niño se enfadaba cuando intentaba moverlas y no podía, pero eso fue con la primera escayola, porque fue cogiendo fuerza y destreza para moverlas, eso sí, muy poquito. La parte buena es que adquiere una fuerza impresionante.

Otro inconveniente es la forma de cogerlo, resulta muy incómodo, y la posición para dormir (tiene que ser boca arriba). Además, nuestro pequeñín tenía el inconveniente que llevó también una férula para la cadera (la tenía muy laxa), así que se juntaba todo…

Y, por supuesto, que durante todo ese tiempo, que para nosotros fueron 5 semanas, no ves sus piernecitas ni sus pies. Y, te aseguro, que cuando has pasado por ello te hace muchísima ilusión verle sus pies y sus piernas, porque es una parte de su cuerpo de la que no has disfrutado, ni siquiera visto, durante más de un mes. Y un mes en un recién nacido es una eternidad. A nosotros nos hizo una ilusión tremenda cuando le retiraron las escayolas y pudimos verle las piernas y los pies, fue maravilloso.

Como ya te he comentado en un post anterior otro inconveniente es que no puedes saber el peso exacto de tu hijo. Lo haces estimado, pesando la escayola y descontando ese peso del peso de tu hijo con escayola. Pero, claro, no es lo mismo.

Y hasta aquí por hoy… Si necesitas cualquier aclaración, tienes una duda o quieres comentarme algo, no dudes hacer un comentario o ponerte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la pestaña “Quién soy”. ¡Gracias!